Las Asambleas en Propiedad Horizontal

Son muchas las inquietudes que se presentan con ocasión de la celebración de estas reuniones, razones estas que nos impulsan a compartir una serie de conceptos que nos parecen fundamentales al momento de la realización de las mismas.

Sea lo primero decir que la convocatoria, quórum deliberatorio y decisorio y decisiones que adopte la asamblea, deberán estar acordes a lo ordenado en el reglamento de propiedad horizontal, independientemente que se encuentre sometido a las disposiciones de las leyes derogadas o de la ley 675. En este orden de ideas, la convocatoria se debe realizar con la antelación y forma de notificación que expresamente contemple dicho estatuto; así mismo la asamblea de copropietarios deberá ser cautelosa de actuar dentro la normatividad que la rige al interior de la copropiedad.

Es muy frecuente ver hoy por hoy, que en un alto número de copropiedades, que aún no han efectuado las modificaciones al reglamento para someterse a la nueva ley, se realizan las convocatorias y las asambleas invocando normas de esta última, desconociendo que dichas copropiedades se siguen rigiendo por la misma normatividad original, hasta tanto no modifiquen sus estatutos, como le expresara la honorable Corte Constitucional en sentencia C-488 de 2002.

De otro lado, debemos igualmente ser cautelosos y respetuosos con los participantes en las mismas, que en ellas podemos encontrar, copropietarios morosos, Constructores y asistentes no propietarios

En cuanto a los primeros, debemos decir que no existe impedimento alguno para que el copropietario moroso pueda asistir, ya que por virtud de la ley se encuentra plenamente habilitado para participar en la asamblea con derecho a voz y voto.

De otro lado, encontramos a los constructores, que con mucha frecuencia aprovechan la situación de contar con un alto porcentaje de copropiedad, para imponer su voluntad al tomar las decisiones en las asambleas, desconociendo el interés general; es decir los constructores y los demás propietarios podrán deliberar y votar por todas y cada una de las unidades privadas que posean, condicionada dicha votación mediante sentencia C522-02.

Finalmente, a las asambleas también pueden asistir, únicamente con derecho a voz, los residentes no propietarios –inquilinos, familiares, etc.- bajo el entendido de que estos tiene el derecho a ser oídos en las decisiones que puedan afectarlos, conforme a lo expuesto en la parte motiva de la sentencia. C318-02.